Cómo elegir tu categoría de monotributo en 2026
Elegir bien la categoría te evita pagar de más, deudas con ARCA y dolores de cabeza en la recategorización. Te lo explicamos sin vueltas.
1. Calculá tus ingresos brutos anuales
El factor principal es cuánto facturás. Sumá todo lo que facturaste en los últimos 12 meses, antes de descontar cualquier gasto. El monotributo mira ingresos brutos, no ganancia neta: no se restan insumos, alquileres ni sueldos.
Si todavía no tenés un año completo, hacé una estimación anual: tomá tu promedio mensual y multiplicalo por 12. Esa es la base para elegir categoría. Podés usar nuestra calculadora para verlo al instante.
2. Definí tu tipo de actividad
Hay una diferencia clave entre dos tipos de actividad:
- Locaciones y prestaciones de servicios: profesionales, oficios, freelancers, consultoría, etc.
- Venta de cosas muebles (bienes): comercios, reventa, producción de productos físicos.
¿Por qué importa? Porque a partir de la categoría C la venta de bienes paga un impuesto integrado más bajo que los servicios. En las categorías A y B la cuota es igual para ambos.
¿Y si hago las dos cosas? (actividad mixta)
Si prestás servicios y vendés bienes al mismo tiempo, la regla es:
- Se suman los ingresos de todas tus actividades (ventas + servicios) de los últimos 12 meses para determinar la categoría.
- Para el impuesto integrado manda tu actividad principal, que ARCA define como la que te genera mayores ingresos. Si facturás más por servicios, tributás como servicios; si facturás más por ventas, como venta de bienes. No es automáticamente servicios.
- Los aportes (SIPA y obra social) son iguales, así que no cambian.
- Como una de las actividades es venta de bienes, también tenés que respetar el precio máximo unitario de venta que admite el régimen.
Lo dice la propia ARCA: “Si declarás más de una actividad, deberás indicar como principal aquella por la que generes mayor facturación” (ARCA — Ayuda sobre el monotributo ↗).
En la calculadora, para un caso mixto sumá toda tu facturación y elegí el tipo de tu actividad principal. Como es un caso particular con varios matices, conviene confirmarlo con un contador.
3. Buscá tu categoría en la tabla
Con tu facturación anual y tu tipo de actividad, buscá la categoría cuyo tope sea igual o mayor a lo que facturás. Esa es la tuya. Tenés la tabla completa 2026 acá (vigente desde el 1 de febrero de 2026) o directamente la calculadora, que también te muestra el desglose de la cuota.
4. Revisá los otros parámetros
Para la mayoría de los servicios alcanza con la facturación, pero ARCA también puede mirar:
🏢 Superficie afectada
Los metros cuadrados del local destinado a la actividad.
⚡ Energía consumida
El consumo eléctrico anual asociado a la actividad.
🔑 Alquileres devengados
El monto anual de alquiler del local afectado.
🧾 Precio unitario (bienes)
Para venta de bienes hay un precio máximo por unidad de venta.
Si alguno de estos parámetros te ubica en una categoría más alta que la facturación, manda el más alto.
Errores comunes al elegir categoría
- Contar la ganancia en vez de la facturación. Se cuenta lo facturado bruto, no lo que te queda.
- Subcategorizarse para pagar menos. Si superás el tope, ARCA te recategoriza de oficio y podés quedar con deuda.
- Olvidar la recategorización semestral. Aunque elijas bien al inicio, dos veces al año tenés que revisar y ajustar. Mirá la guía de recategorización.
- No mirar el tope de exclusión. Si superás la categoría K dejás de poder ser monotributista. Ahí entra la decisión de monotributo vs. Responsable Inscripto.
¿Listo para ver tu categoría?
Probá una estimación de tu facturación y obtené el resultado al instante. Sin registro ni datos personales.
Ir a la calculadora →