Monotributo vs. Sociedad (SAS, SRL o S.A.)
Una cosa es facturar como persona, otra es crear una empresa. Te explicamos las diferencias y cuándo conviene dar el salto a una sociedad.
La diferencia de fondo
El monotributo es un régimen para personas humanas: sos vos quien factura, tributa y responde por la actividad. Una sociedad (como una SAS, una SRL o una S.A.) es una persona jurídica distinta de vos: tiene su propio patrimonio, sus socios y sus obligaciones.
Un punto clave: una sociedad no puede ser monotributista. Si armás una SAS, SRL o S.A., pasás al régimen general (IVA + Impuesto a las Ganancias de sociedades). El monotributo queda solo para vos como persona.
Comparación rápida
| Aspecto | Monotributo (persona) | Sociedad (SAS / SRL / S.A.) |
|---|---|---|
| Quién es el titular | Vos (persona humana) | La sociedad (persona jurídica) |
| Responsabilidad | Personal e ilimitada | Limitada al capital aportado |
| Socios | No (es individual) | Sí, podés tener socios |
| Impuestos | Cuota fija mensual | IVA + Ganancias + otros |
| Tope de facturación | $ 126.610.838,75 anuales | Sin tope |
| Costos y contabilidad | Bajos y simples | Mayores (balances, libros) |
| Imagen ante clientes/inversores | Más informal | Estructura formal de empresa |
Cuándo conviene seguir en monotributo
- Trabajás solo/a y no pensás sumar socios.
- Tu facturación está dentro de los topes del régimen.
- Querés costos bajos y la menor carga administrativa posible.
- Tu actividad tiene poco riesgo patrimonial (no asumís grandes deudas ni contratos riesgosos).
Cuándo conviene armar una sociedad
- Vas a tener socios y necesitás repartir participaciones y reglas claras.
- Querés proteger tu patrimonio personal: la sociedad limita tu responsabilidad al capital aportado.
- Vas a escalar o buscar inversión: una empresa formal da previsibilidad a clientes grandes e inversores.
- Superaste (o vas a superar) el tope del monotributo y querés una estructura pensada para crecer, más allá de pasar a Responsable Inscripto como persona.
SAS, SRL o S.A.: ¿cuál elegir?
SAS (Sociedad por Acciones Simplificada)
Más ágil y económica de constituir, pensada para emprendedores y startups. Estructura flexible y trámites más simples. Puede tener un solo socio.
SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada)
Formato clásico para pymes con socios. El capital se divide en cuotas y es una figura muy reconocida en el mundo comercial.
S.A. (Sociedad Anónima)
La estructura más robusta, pensada para empresas grandes o que buscan inversores. El capital se divide en acciones y tiene mayores requisitos: capital mínimo, directorio y, según el caso, sindicatura.
Cuál conviene depende de tus socios, tu actividad y tus planes. Es una decisión que vale la pena tomar acompañado de un contador.
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